
Rayo de sol
Hoy ha entrado
un rayo de sol por la
ventana.
Es triste el invierno,
triste la tarde que
muere tan temprano,
tristes las noticias
de los diarios.
Pero un rayo de sol
se ha asomado
y entibia el lugar que
alumbra,
se dispara sobre las
cosas
y destaca colores
perdidos.
Estalla en el cristal,
golpea sobre la mesa
sin poder perforarla,
reverbera en espejos
y en una gota
deja olvidado
el arco iris.
No todos los días son iguales
El cielo se desviste
en horizontes,
no todos los días son
iguales,
hoy el sol se ha
adueñado de mis ojos
y dos niñas se hamacan
en el fondo de la casa
colgadas entre
glicinas y jazmines.
Ese árbol que está en la vereda
Ese árbol que está en
la vereda
con ramas cada vez más
cercanas al cielo
que intenta enganchar
las nubes que pasan
lo plantó mi padre.
Era un pequeño fresno
de pocos centímetros
frágil como patas de
potrillo
recién nacido.
Creció sin una guía
pero con los años se
fue enderezando
y ahora protege la
casa del sol intenso del verano
y de los azotes del
viento.
Canta por la mañana
con voz de zorzales
y calandrias
arrulla al atardecer
como paloma
y ríe en los días de
lluvia con el hornero.
Cuelgan de sus ramas
esperanzas
y deseos que brillan
con la luz de cada día.
En otoño me regala su
lluvia dorada
que se extiende en
alfombra crujiente.
Y en primavera hace
notar sus brotes
que arroja
divertidamente para hacer trabajar
a la escoba.
Mi padre ya no está
pero ha dejado
un guardián en el
frente de mi casa
que balancea
tenuemente sus ramas cuando paso.
Y que en las noches
muestra la luna y las
estrellas
espiando entre sus
brazos de gigante.
El fresno es un tótem
con la fortaleza que
tuvo mi padre
para cruzar la vida y
deslizarse sin temor
al infinito.
Atardecer de invierno
A las seis de la tarde
cuando las sombras se
alargan en invierno
una bandada de pájaros
regresa
no sé muy bien de qué
lugar
y sin importarles
que los árboles están
sin hojas
se convierten en su
abrigo escandaloso.
A esa hora en que la
tarde se despide
salgo a caminar con la
simple compañía
de un dibujo oscuro en
la vereda.
Insignificantes
Sobre la mesa del
jardín
hay un corpúsculo de
tierra.
Así como él somos
nosotros,
tan insignificantes
que hasta una brisa
puede hacernos
desaparecer.
Buscar dentro del pecho
En este ir y venir
desde el útero al
afuera
hay precipicios
y a veces hay que
extender los brazos
y volar
hasta el sitio seguro
más cercano.
Abrir un tajo,
buscar dentro del
pecho
y alcanzarle las
cuerdas
a quien se le ha
dañado
el instrumento
con que hacía brillar
los días y las noches.
No todo es irse por
las ramas.
Fuente: Irse por las ramas, Olga Edith Romero, Arte
Editorial Servicop, La Plata, 2020.
Olga Edith Romero nació en La Plata el 4 de octubre de 1949.
Actualmente, reside en City Bell. Es Docente de Nivel Inicial y Master en
Periodismo y Comunicación Social. Entre 2000 y 2003, se desempeñó como
periodista de investigación en la Universidad Nacional de La Plata. Su obra
publicada incluye: Colores de sol y
lluvia (literatura infantil, Editorial Plus Ultra, Buenos Aires, 1986); Cuentos de Azúcar y limón (cuentos,
Faja de Honor de la SEP, 1996/97 y Faja de Honor de la SADE, 1996/97, Editorial
Plus Ultra, Buenos Aires, 1996); Apenas
Travesía (poesía, Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores,
2001, Colección Libros de Sudestada, La Plata, 2001); City Bell y su gente. Desde una mirada distinta (investigación
periodística, Municipalidad de La Plata, 2003); El homicidio policial (artículo compartido con otros autores en el
Proyecto de Investigación “Los derechos humanos y la prensa gráfica argentina
desde 1976 a 2001”, Anuario de Investigaciones 2002, Periodismo y Comunicación
Social, UNLP, La Plata, 2003); El
desierto es un grano de arena (poesía, libro destacado del año por el Concurso
Internacional Honorarte 2005 y Premio “Benito Lynch” 2005, Ediciones Último
Reino, Buenos Aires, 2004); Irse por las
ramas (poesía, Arte Editorial Servicop, La Plata, 2020). Poemas suyos
fueron incluidos, además, en diversas antologías y recopilaciones poéticas,
entre ellas: Casi un canto
(antología publicada por el Ministerio de Educación de la Provincia Buenos
Aires, Dirección de Educación Inicial, La Plata, 1990); Sudestada (cuaderno compartido, Ediciones Sudestada, La Plata,
1995); Poesía Argentina de Fin de Siglo
(antología, Editorial Vinciguerra, Buenos Aires, 1996); Veinte Voces de Buenos Aires (antología de poesía, Libros del Zahir, Buenos Aires, 1998); Poesía. 36 autores (antología, La
Comuna Ediciones. La Plata, 1998); Chicos.
Literatura Infantil. 14 autores (antología de cuento y poesía, La Comuna
Ediciones, La Plata, 2000); Escritores
al fin del milenio (antología de cuento y poesía, Sociedad Argentina de
Escritores, seccional La Plata, Municipalidad de La Plata, 2000); Legado de poetas. Poesía Social Argentina
1956 - 2006 (Buenos Aires, 2007). Publicó, además, las “Hojas de Sudestada”
N° 3 (1984), N° 60 (1986), N° 70 (1986), N° 94 (1988), N° 133 (1990), N° 280
(2000) N° 285 (2000) y el Cuadernillo N° 25 (1992).
Foto: Olga Edith Romero. Fuente:
Gentileza de Olga Edith Romero.