sábado, 19 de septiembre de 2026

Juan Octavio Prenz


Cuentas claras
 
Un día más es un día menos.
 
Es decir
que cada día es más
y cada día es menos.
 
Por ende,
no hay suma que no reste,
no hay resta que no sume.
 
Queda,
limpio como una aventura,
 
el día.
 
Fuente: Cuentas claras, Juan Octavio Prenz, KOV, Belgrado, 1979.
 
 
Descubrimiento
 
Cuenta el Inca que las profecías
sobre el arribo del dios blanco
no incluían el asombro
 
En otras latitudes,
el mismo Colón se había asombrado
de encontrar indios buenos
aunque no figuraban en sus profecías
 
Concluido el primer intercambio de asombros,
 
empezó la lucha
 
Fuente: Habladurías del Nuevo Mundo, Juan Octavio Prenz, Ediciones Rialp, Madrid, 1986.
 
 
Magisterio
 
Se cuenta que Kenandé
célebre preceptor querandí
fue el primero en introducir la enseñanza
de la risa
entre sus discípulos
 
Explicaba cómo reír era algo más
que una mera educación bucodental
 
Por causa de la risa
los querandíes empezaron a perder guerras
Y cuantas más guerras perdían más reían
 
Con el tiempo también nuestros enemigos
terminarán por reír
pregonaba Kenandé
 
Impaciente y falto del sentido de la historia
el cacique Pehuancó ordena
 
atravesarlo con una lanza
 
Fuente: Habladurías del Nuevo Mundo, Juan Octavio Prenz, Ediciones Rialp, Madrid, 1986.
 
 
Concierto latinoamericano
 
La plaza es un horizonte
 
Con un par de grilletes y variadas cadenas
una lira que en realidad es una ventana
enrejada
un instrumento de cuero que sisea al viento
 
el músico polifónico inicia su concierto
ante el asombro popular
 
Dónde has aprendido tu arte
le preguntan
 
Fuente: Cortar por lo sano, Juan Octavio Prenz, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987.
 
 
Elementos de botánica
 
Las plantas carnívoras (celebradas más por la
literatura que por la botánica)
no devoran a los seres humanos
 
Se trata en realidad de una especie que
posee órganos para atrapar sólo a los
 
insectos

Fuente: Cortar por lo sano, Juan Octavio Prenz, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987.


Éxodo
 
Se emigra para volver (o no) y contar
la historia
 
Durante veinte años el hombre en soledad
envía a sus padres retratos de su mujer
y su hijo inexistentes
 
Ahora sólo quiere estar seguro
de que sus padres han muerto ya
 
Para que la historia quede intacta
 
Fuente: Cortar por lo sano, Juan Octavio Prenz, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987.
 
 
Comedia de equívocos
 
Durante meses ensayan la obra
revolucionaria
 
Han elegido una sala de los suburbios
Ningún obrero debe faltar
La victoria está cerca
se lee en la pancarta
 
La lluvia golpea con fuerza
el fatigado techo de zinc
 
Hace dos horas que estamos aquí
No tiene sentido seguir esperando
 
La función se suspende por falta de
 
público
 
Fuente: Cortar por lo sano, Juan Octavio Prenz, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987.
 
 
Diana
 
Toque de clarín al amanecer para despertar a
la tropa
 
Punto céntrico de un blanco de tiro
 
Nombre de muchacha argentina
 
Fuente: Cortar por lo sano, Juan Octavio Prenz, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987.
 
 
Grupos sanguíneos
 
Las sangres se mezclan
 
Mi árbol hemológico (claro está: hasta
donde se sabe) se compone de glóbulos
germanos y eslavos
 
Atraído por el juego decidí mezclarlos
con otros
latinos e indígenas
(claro está: hasta donde se sabe)
 
El problema comenzó a interesarme ya en
la infancia cuando
incrédulo aún
vi por primera vez al
 
vampiro
 
Fuente: Cortar por lo sano, Juan Octavio Prenz, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987.
 
 
La palabra justa
 
Mi padre venía de Istria, sus antepasados de Baviera
o ¿por qué no? de Cataluña.
 
En el 28 emigra a la Argentina, donde llama la atención
por su extraña lengua.
 
Sus palabras reconocen raíces alemanas, eslovenas,
serbocroatas, italianas, pero son otra cosa.
 
Todo el mundo lo comprende.
No se esfuerza por aprender el español
pero, obstinadas, las palabras se incorporan a él.
Desde entonces es posible reconocerle también
raíces hispánicas.
 
Dicen que es el único hombre
que jamás ha hablado una lengua.
 
En 1964 sale a gorjear su asombroso idioma
por las calles de Belgrado.
Como en La Plata o en Curuzú Cuatiá o en Trieste,
camina por los atardeceres, entra en las tabernas,
hace amigos, siempre alegre,
niño y feliz de vivir en un planeta
donde es tan fácil
 
comunicarse. 
 
Fuente: Poesía casi completa, Juan Octavio Prenz, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2022.
 
 
Historia intima
 
Mi padre era un hombre de grandes ojos celestes que amaba
a la gente, el buen vino, la pesca, los cigarrillos
negros y se alegraba de la dicha ajena.
 
Muchas veces vi sus grandes ojos disparados a lo alto
porque decía que cuando cae una estrella
muere un hombre
 
Su única acción pública fue
construir un sendero de piedra
por el cual pasaron generaciones de obreros
rumbo a la fábrica donde él dejó su
juventud y sus huesos.
 
Cuando murió, tenía los brazos sudorosos y doloridos
de sostener el cielo cada día.
 
Fuente: Poesía casi completa, Juan Octavio Prenz, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2022.
 
 
Formas superiores de salud
 
Es hora de aligerar el cuerpo.
 
El humo rondó con ganas por los pulmones
y anidó en el sitio exacto.
El vino (no podía ser de otro modo)
quiso correr por las venas
para que el cuerpo fuera una suma nueva.
 
También el amor hizo de las suyas
y terminó royendo huesos y desgastando la piel.
 
Ahora hay que excluir el humo, el azúcar, la carne, el pan,
algunos órganos (aquí corto porque la lista es larga).
Simplemente, llegó la hora de restar.
 
Algo quedará de tu cuerpo
(y esto forma parte de tu delicadeza)
como un discreto pretexto para el saludo final
de parientes y amigos.
 
Fuente: Poesía casi completa, Juan Octavio Prenz, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2022.
 
Juan Octavio Prenz nació en La Plata en 1932 y murió en Trieste en 2019. Pasó su infancia y adolescencia en Ensenada. En 1951, inició sus estudios de Letras en la Universidad Nacional de La Plata y, en 1962, luego de contraer matrimonio, partió con su esposa rumbo a Francia, Italia y Yugoslavia. Vivió en Belgrado entre 1962 y 1967. Este último año regresó a la Argentina para ejercer la docencia en las Universidades de La Plata, Tandil y Buenos Aires. En 1975, por razones políticas, emigró nuevamente a Belgrado, y, en 1979, se radicó definitivamente en Trieste, en cuya Universidad enseñó literatura hispanoamericana. También trabajó como docente en las Universidades de Belgrado, Ljubljana y Venecia. Es poeta, narrador, ensayista, crítico y traductor. Sus libros de poesía publicados son: Plaza suburbana (La Plata, Editorial Centro, 196l), Mascarón de proa (La Plata, Editorial Centro, 1967), Cuentas claras (ed. Bilingüe español-servo-croata, Belgrado, KOV, 1979), Apuntes de Historia (Concepción, Chile, LAR, 1986), Habladurías del Nuevo Mundo (Madrid, Editorial Rialp, colección Adonais, 1986), Cortar por lo sano (Buenos Aires, Libros de Tierra Firme, 1987), La Santa Pinta de la Niña María (La Habana, Casa de las Américas, 1992) y Hombre lobo (Concepción, Chile, Trilce, 1998). Su obra poética, además, fue reunida parcialmente en las siguientes antologías: Sreduvanje na smetkite (antologia en lengua macedonia, Skopije, Detska radost, 1995), Antología poética (Buenos Aires, Fondo Nacional de las Artes, 2003), Prostodusne malenkosti - Libertades mínimas (antología bilingüe esloveno-español, Grosuplje, Mondena, 2003), Antologia poetica (antología en italiano, Trieste, 2006) y Poesía casi completa (Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2022). Asimismo, en 1984, la Editorial Helikón de Belgrado dio a conocer una selección de sus poemas con el título Poslanice iz Novog Sveta (Envíos del Nuevo Mundo). Muchos de sus poemas también fueron traducidos a otras lenguas e incluidos en numerosas antologías. Entre las distinciones obtenidas, cabe destacar el premio Casa de las América en 1992 por La Santa Pinta de la Niña María. Como traductor de poesía yugoslava al español publicó varios libros en distintos países; entre ellos, Yugoslavia, España, Argentina, Chile, Perú, Venezuela y México. Una de sus más recientes traducciones es el volumen 12 poemas, de Tone Pavcek, editado el año pasado por Libros de la talita dorada. Su obra en prosa publicada incluye el libro de cuentos Carnaval y otros cuentos (Premio "Promoción literaria" de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 1962), las novelas Fábula de Inocencio Honesto, el degollado (Faja de honor de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires, Concepción, Chile 1990), El señor Kreck (Madrid, Losada, 2006) y Sólo los árboles tienen raíces (Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 2013), y los trabajos críticos Hispanoamericka knjizevnost (Historia de la literatura hispanoamericana, en serbocroata y en colaboración con Mario Goloboff, Belgrado, Editorial Prosveta, 1980) El Cid y Kraljevic Marko: una primera aproximación (Madrid, LAR, 1983) y Literatura española e hispanoamericana. Siglo XX (Ljubljana, edición de la Facultad de Filosofía, 1985).
 
Foto: Juan Octavio Prenz en 2013, junto al mural de homenaje realizado frente a su casa de Ensenada, en el Barrio Campamento. Fuente: http://campodemaniobras.blogspot.com/